EL INTÉRPRETE, con mayúsculas

Hay veces en las que tienes tantas ganas de ver un espectáculo que se generan una serie de espectativas y luego, cuando finalmente asistes a la funcion, nada es tan especial como esperabas. Ese NO es el caso de El Intérprete, protagonizado por el actor bilbaíno Asier Etxeandia.

Tuve la oportunidad de disfrutar este delicioso espectáculo el pasado sábado dentro de la Muestra de Teatro Nacional ‘Cómicos’ de Alfaro y fue una oportunidad magnífica. Se trata de una representación magestuosa sin alardes técnicos, pero de una altísima calidad interpretativa tanto por parte del actor principal como de los músicos que completan la escena.

No os desvelaré mucho acerca de la obra, ya que mi intención es que os pique el gusanillo y os acerquéis a disfrutar de una función mágica, pero destacaré que se trata de un argumento simple pero de maravillosa forma desarrollado que da lugar a una obra casi intimista, pero a la vez, que llena cada rincón de la sale e introduce al público en la propia representación.

El argumento, de sobra descrito en cualquier información sobre ‘El Intérprete’ que circula por la red, nos transporta al año 1984, cuando el protagonista, el mismo Asier Etxeandía, contaba tan sólo con 9 años y ya había desarrollado la pasión que procesa al mundo de la interpretación. Él será el conductor del show por la música de “nuestra vida”, y he decido llamarla así porque todos hemos oído en alguna ocasión a los intérpretes que homenajea durante más de dos horas de imparable show. Lucho Gatica, la gran Chavela Vargas, los archiconocidos Rolling Stones, Gardel o la maravillosa Janis Joplin forman parte de un repertorio en el que me sorprendió descubrir un tema de los contemporáneos Fangoria. Todos ellos versionados por Asier Etxeandía que hace un alarde no solo de voz, sino de un enorme fondo interpretativo y físico. De él no diría que tiene la mejor voz de España, sería faltar a la verdad, pero lo que sí es cierto es que tiene una voz rasgada, potente, que en ocasiones te hace contener la respiración porque parece que se le va a romper entre estrofa y estrofa. Sin embargo, no solo no se rompe, sino que se crece a lo largo del espectáculo introduciendo números de baile e interpretativos de los que enganchan al público desde el minuto uno.

Respecto a su intrepretación teatral, es digna de los más grandes de las tablas, ya que tiene la capacidad de llenar el escenario y la sala solo con su expresión. Recuerdo sus gestos faciales con sonrisas picaras y ojos traviesos que saltaban las tablas del escenario para reflejarse en los asientos de la última fila. Algo majestuoso.

El conjunto que compone ‘El Intérprete’ destaca además por su maravilloso equilibrio entre el drama, la comedia, el musical y el cabaret en un alarde de polifacetismo que arrastra al público a sentirse parte de la obra. Tal es esa empatía que hay momentos en los que llegué a sentir vergüenza porque tenía la sensación de ser testigo de momentos personales como si de un voyager me tratara.

Pero si una frase describe la esencia de ‘El Intérprete’ es su positividad. Acaba la función y continúas con un subidón de energía positiva que solo Asier Etxeandía es capaz de transmitir, por ese motivo, el cuerpo te pide más. Más Asier, más Intérprete, más Teatro y más VIDA.

Por todos estos motivos, para mí la obra se debe escribir con mayúsculas, eso es ‘EL INTÉRPRETE’.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s